2.000 niños y niñas elaboran el mural “Catedral de la Luz”

Las ocho obras se mostrarán de forma permanente en siete centros cívicos y el Ceas de San Pedro de la Fuente y han sido confeccionadas con criterios medioambientales sostenibles.

Convertir a los niños y niñas de Burgos en pequeños “maestros vidrieros” y rendir homenaje a la Catedral de Burgos en su octavo centenario es el objetivo de la obra artística colectiva “Catedral de luz”, que se ha presentado hoy en el Centro Cívico de Huelgas y que se exhibe de forma permanente, original y única en ocho centros cívicos y sociales de la capital burgalesa.

“Catedral de luz” es el título de una obra artística colectiva realizada durante el verano por casi dos mil niñ@s de Burgos de entre 6 y 11 años, que estrenan los siete centros cívicos de Burgos y el Ceas de San Pedro de la Fuente, en homenaje al VIII Centenario de la Catedral de Burgos y a sus vidrieras, que constituyen un importante patrimonio cultural burgalés.

Estas originales obras artísticas han sido presentadas hoy por la concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Burgos, Sonia Rodríguez, y el artista Manuel Revilla en el Centro Cívico de Huelgas. Estos ocho centros sociales municipales de la ciudad de Burgos exhibirán de forma permanente estos grandes murales en forma de vidriera de la Catedral de Burgos, realizados por los niñ@s participantes en el programa de verano de los centros cívicos. Se trata de una gran vidriera artística elaborada de forma colectiva por todos los participantes, que han trabajado en torno a la idea central de “la luz” en varios de sus sentidos (luz interior trabajando las emociones, en su aspecto científico y en el artístico) para rendir tributo a la Catedral de Burgos durante la celebración de su VIII Centenario y “como contrapunto a la pandemia de Covid19, que nos sumergió a todos los burgaleses en unos meses un tanto oscuros”, según ha indicado la concejala de Servicios Sociales.

La iniciativa “Catedral de luz” ha sido coordinada por los artistas locales Manuel Revilla y Mónica Puras, que realizaron un planteamiento base del trabajo reforzando la idea de que la construcción de la catedral es “la suma de muchos elementos con una función determinada” para después llevarlo a cabo en cada centro por los grupos de niñ@s de entre 6 y 11 años. Aunque el marco es el mismo para todos, cada centro tenía margen para colorear y hacer las vidrieras a su manera, por lo que cada uno presenta una obra original, ya que no hay dos iguales.