50 tumbas en la iglesia de San Román

La excavación de 2021 posibilita conocer el desarrollo constructivo del templo y aspectos sobre algunos episodios en él acaecidos.

Entre los meses de julio y diciembre se está desarrollando una nueva campaña de excavación arqueológica en la desaparecida iglesia de San Román bajo patrocinio del Ayuntamiento de Burgos y mediante un Plan de Empleo articulado por medio de un convenio con la Junta de Castilla y León. Sus resultados han sido presentados hoy por la presidenta del IMC, Rosario Pérez Pardo y la arqueóloga y directora de la excavación, Fabiola Monzón.

En la anterior campaña, finalizada en febrero de 2021, se llevó a cabo la documentación de una de las capillas más importantes del templo, concretamente la llamada capilla de san Andrés construida bajo el mecenazgo de la familia Quintanadueñas, uno de los linajes burgaleses de mayor influencia en la actividad comercial del siglo XVI, y a quien se debe también la reconstrucción de la torre.

De ella quedan parte de los muros y diferentes elementos ornamentales, tanto en las paredes como en los restos desplomados de las bóvedas: nervios y claves, los cuales incluso, aún conservan su policromía. En este recinto, posicionado al norte del templo y con desarrollo fuera de la fachada, se documentaron sepulturas y se descubrió una cripta de existencia desconocida.

Sus mayores dimensiones con respecto a la planimetría existente obligan a ampliar y mover el vallado inicialmente colocado, y retirar los casi 7,00 m de relleno que han soterrado dicho espacio, antes de proceder a su registro.

En esta fase, a la espera de poder llevar a cabo tal actuación, se han continuado los trabajos en la zona de las naves, abarcando una superficie de unos 320 m2 a diferentes profundidades.

Tras la retirada de sedimentos de tierra aportados a la iglesia a lo largo del siglo XIX para hacerla desaparecer y evitar que de nuevo se convirtiera en un refugio en caso de conflicto bélico, se han localizado los terraplenes terreros construidos por las tropas napoleónicas entre 1812 y 1813; elementos generados para resguardarse en el lugar, después de que parte de sus muros fueran derruidos durante el asedio al que los franceses fueron sometidos en el otoño de 1812.

Eliminados estos parapetos ha salido a la luz parte del pavimento de baldosa de ladrillo de la nave central de la iglesia, diferentes pilares, y parte del muro sur, construcciones que permiten ampliar el conocimiento de su planta dividida en tres naves. Ahora se puede señalar que contaba con una anchura de unos 21 m, tal y como citaban las fuentes históricas por lo que también puede ser fiable que tuviera una longitud de unos 31 m. Una vez alcanzada la cota del suelo se ha comprobado que se encuentra totalmente ocupado por nichos destinados al enterramiento de los feligreses.

Se puede hablar por tanto de unos resultados satisfactorios que están posibilitando conocer el desarrollo constructivo del templo y aspectos sobre algunos episodios en él acaecidos. Por otro lado, la pervivencia de estructuras de cierta entidad y relevancia, también nos ofrece nuevos datos sobre la topografía medieval del cerro.

Como viene siendo habitual en las excavaciones arqueológicas proyectadas en la ciudad, son numerosas las personas que se acercan interesadas por conocer los trabajos que se están desarrollando. Siendo conscientes de este hecho, también los estudiantes han podido visitar el lugar gracias al programa educativo desarrollado por el Instituto Municipal de Cultura y Turismo bajo el nombre: “Wellington ataca” y con el que se da a conocer el asedio a los franceses por parte de las tropas aliadas capitaneadas por Wellington en 1812 con la intención de lograr su retirada. Cabe destacar su gran interés por conocer el pasado de la ciudad y los restos que van apareciendo, además de mostrar gran emoción por encontrarse dentro de una excavación después de haber aprendido en el castillo algunos aspectos que ocurrieron en la fortaleza burgalesa en los primeros años del siglo XIX. Hasta la fecha en este programa han participado 13 grupos, aproximadamente 307 alumnos de Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos.

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