59 aves afectadas por el tendido eléctrico en la provincia durante 2021

La electrocución en estas líneas es probablemente el principal factor de mortalidad no natural en aves de mediano y gran tamaño.

El SEPRONA de la Guardia Civil de Burgos, durante el pasado año 2021, llevó a cabo 115 inspecciones a tendidos eléctricos asentados en campo abierto, acción que realiza periódicamente con recorridos lineales dirigidos a la detección, localización e identificación de infraestructuras eléctricas con riesgo potencial sobre la avifauna.

Estas actuaciones permiten resaltar la importancia de estos servicios y contribuyen a concienciar sobre el daño a la avifauna que originan las infraestructuras que no cuentan con las medidas de protección necesarias.

Además estas actividades de control y supervisión se realizan en coordinación con el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Burgos, siendo fundamental la colaboración entre ambas instituciones para garantizar una respuesta eficaz en la lucha contra esta problemática.

Como resultado de estos reconocimientos se han hallado un total de 59 de estos especímenes de mediano y gran tamaño afectados tanto por electrocución -al posarse en cables mal aislados o tocar al unísono el apoyo y un conductor sin aislar-, como por colisión, siendo el primer supuesto, probablemente, el principal factor de mortalidad no natural para estas aves.

Los ejemplares afectados por muerte o lesión correspondían en su mayoría a especies rupícolas, necrófagas, rapaces forestales y esteparias, protegidas por distintas normativas medioambientales, como el águila real (Aquila chrysaetos), buitre leonado (Gyps fulvus), azor (Accipiter gentilis), milano real (Milvus milvus), busardo ratonero (Buteo buteo), cigüeña (Ciconia ciconia), cernícalo común (Falco tinnunculus) y distintos córvidos.

En este sentido cabe destacar que el SEPRONA formuló 6 actas por irregularidades relacionadas con el R.D. 1432/2008, de 29 de agosto, por el que se establecen medidas para la protección de la avifauna contra la colisión y la electrocución en líneas de alta tensión.

Esta iniciativa se enmarca en el protocolo establecido por la Instrucción 5/FYM/2020 de la Dirección General de Patrimonio y Política Forestal, para el seguimiento y reducción de la mortalidad no natural de avifauna provocada por infraestructuras eléctricas peligrosas en Castilla y León, cuyo procedimiento implica la confección de un acta de la recogida de los ejemplares hallados vivos o muertos, una cadena de custodia y su posterior traslado al Centro de Recogida de Animales Silvestres de Burgos que realizará, según el caso, el debido informe veterinario o de necropsia.

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