Acuerdo laboral en el CTR de Abajas

Los trabajadores del Centro de Tratamiento de Residuos de Abajas mantenían unas reivindicaciones para mejorar sus condiciones laborales que finalmente han obtenido.

En Diciembre de 2020, los trabajadores del centro de tratamiento de residuos de Abajas, centro perteneciente al Consorcio Provincial de Residuos (Diputación de Burgos) y gestionado por la empresa CESPA (Grupo Ferrovial), comenzaron un proceso de negociación con el objetivo de llegar a un acuerdo que dignificara las precarias condiciones laborales. Dicho proceso ha concluido tras entender la asamblea de trabajadores que se han alcanzado dichos objetivos mediante el Pacto de Mejora acordado con la empresa.

El acuerdo ha sido posible tras innumerables reuniones con CESPA, tras una huelga el 25 de mayo, en la cual participó el 95 % de la plantilla. Continuó, ante la la inacción de la empresa, con la decisión de ir a un proceso de movilización permanente: huelgas parciales de 4 horas por turno, todos martes y jueves desde junio hasta septiembre, concentraciones todos los martes en la puerta de la planta y todos los jueves frente a las puertas de la Diputación de Burgos y del Consorcio Provincial de Residuos de Burgos en la capital Burgalesa. El Consorcio respondió decretando unos Servicios Mínimos del 80%. Pendientes de resolver su impugnación en la vía judicial.


Aún así tras 9 jornadas de paros y otras 3 reuniones de nuevo con la empresa, el día 5 de agosto se consiguió un preacuerdo, para los años 2021, 2022, 2023 y 2024 que consiste en un Pacto de Mejora, con un incremento salarial de un 14%, más lo que incremente el Convenio Estatal en los próximos años. Así como una reducción efectiva de jornada y otros aspectos sociales. Dicho preacuerdo ha sido aprobado por la asamblea de trabajadores.

Durante el proceso de huelga los trabajadores crearon una Caja de Resistencia para resistir económicamente mientras durara esta lucha, una medida muy útil para hacer frente a la empresa y con una gran respuesta por parte del Sindicato CGT, colectivos, etc., la cual ha servido para cubrir los gastos ocasionados por la huelga para toda la plantilla.

Para los trabajadores del CTR, han sido unos meses duros con muchos viajes, papeleo, reuniones, desánimos, asambleas, preparar materiales, dolores de cabeza, discusiones, pero finalizan asegurando que la lucha ha valido la pena.