Ayudas directas al turismo rural diseñadas para que no lleguen

La Asociación de Turismo Rural de la provincia de Burgos (TURALBUR) lamenta profundamente que la línea de “Ayudas directas, a autónomos y empresas para el apoyo a la solvencia y reducción del endeudamiento del sector privado”, publicada en la pasada primavera deje fuera de las mismas a prácticamente la totalidad del sector de la provincia.

Tras la modificación de la bases realizada en octubre, después de muchas quejas de diferentes sectores, se procedió a ampliar la solicitud de la misma a empresas que no se habían endeudado, en principio la subvención sólo se destinaba a sufragar gastos pendientes de pago.

Sin embargo las nuevas condiciones tampoco eran fáciles de asumir, pues entre otros requisitos se solicitaba justificar unos gastos habituales superiores a 4.000 euros, entre marzo de 2020 y de septiembre de 2021, y una caída de la facturación de 2019 a 2020 de al menos un 30%. Por si fuera poco, estos cálculos tenían truco, pues una fórmula matemática (*) hace que las cantidades necesarias para llegar a los mínimos subvencionables exigidos, sean cifras de facturación anual que prácticamente ningún establecimiento de Turismo Rural de la provincia alcanza, ni siquiera en los mejores tiempos. Los socios de TURALBUR son mayoritariamente trabajadores autónomos que no cuentan con empleados y que gestionan sólo un establecimiento, con ocupaciones medias anuales que rondan el 55%.

Los microempresarios de las casas rurales de Burgos han sufrido año y medio de una profunda crisis y, ahora que parecía normalizarse la situación, se han encontrado con numerosas cancelaciones en dos fechas clave para estos establecimientos, como Navidad y Año Nuevo.

*Para el resto de empresarios y profesionales adscritos a los sectores definidos en los Anexos III y IV de la Orden cuyo volumen de operaciones anual declarado o comprobado por la Administración, en el Impuesto sobre el Valor Añadido, haya caído más del 30% en el año 2020 respecto al año 2019, el importe no podrá ser inferior a 4.000 euros ni superior a 200.000 €.

El importe de la ayuda se fijará proporcionalmente, según la caída del volumen de operaciones en el año 2020 respecto del año 2019 entre los empresarios y profesionales adscritos a los sectores definidos en los Anexos III y IV de la Orden cuyo volumen de operaciones anual declarado o comprobado por la Administración, en el Impuesto sobre el Valor Añadido, haya caído más del 30% en el año 2020 respecto al año 2019, sin sobrepasar los siguientes límites máximos de ayuda:

– El 40% de la caída del volumen de operaciones en el año 2020 respecto del año 2019 que supere dicho 30%, en el caso de empresarios o profesionales que apliquen el régimen de estimación directa en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, así como las entidades y establecimientos permanentes que tengan un máximo de 10 empleados.

– El 20% del importe de la caída del volumen de operaciones en el año 2020 respecto del año 2019 que supere dicho 30%, en el caso de entidades y empresarios o profesionales y establecimientos permanentes que tengan más de 10 empleados.

Por ello, desde TURALBUR se solicita a la Junta de Castilla y León y al Gobierno central que establezcan una serie de ayudas acordes a la realidad del sector y, que realmente los fondos que llegan de la Unión Europea se repartan para apoyar a estos empresarios, que representan el 11% del PIB de la Comunidad Autónoma.

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