Barbadillo del Mercado busca fondos europeos para un nuevo espacio cultural

En Barbadillo del Mercado, su Asociación Cultural ha presentado un primer proyecto a la convocatoria abierta por el Ministerio de Cultura y Deporte para la modernización de las estructuras de gestión de las artes escénicas y de la música.

La España Vaciada no se quiere quedar atrás en la carrera por los fondos europeos Next Generation. Se ha elaborado el proyecto Barbadillo Suena que consta de dos intervenciones en el antiguo convento - iglesia de La Trinidad, la sede social que esta entidad ciudadana sin ánimo de lucro salvó de la ruina en el 1999. Ahora, en el 30 aniversario de la asociación, la nueva Junta Directiva se ha puesto en marcha para dar un paso más allá.

El proyecto Barbadillo Suena contempla la renovación de todo el equipo de sonido, iluminación, proyección, emisión en directo de La Nave Central. Se trata del espacio principal con aforo para casi 300 personas que se usa, desde la cesión firmada con el Arzobispado de Burgos, para conciertos, teatro, exposiciones, charlas, etc.

Por otra parte, se ha apostado por recuperar el hoy abandonado patio anexo al convento. Se ha ideado el futuro espacio cultural La Huerta del Convento, un recinto interior de 350 metros cuadrados preparados igualmente para actividades culturales ligadas a las artes escénicas y la música en tiempos de pandemia. Este mismo fin de semana, este 26 de febrero, la Asociación celebra su X Encuentro Invernal en la que se llevará a cabo el tradicional cántico de Las Marzas. También para exposiciones de utensilios de labranza, proyección de documentales o, entre otros, espectáculos de títeres. Gracias al trabajo del estudio de arquitectura 3D _dadomm los lambrados ya se pueden hacer una idea del concepto.

El huerto del convento de la Trinidad, construido en 1597, fue cultivado por los monjes dominicos durante décadas. Finalmente, muchos años después de la salida de los monjes, en 1999 se inició el proceso que evitó el derrumbe del Convento con la ayuda de muchas personas de la localidad. Desde entonces, la Asociación realiza en su interior charlas, conciertos, exposiciones y mucho más. Es la sede social de esta entidad gracias a un convenio firmado con la Archidiócesis de Burgos.

La Asociación considera que tiene opciones de conseguir la ayuda del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno ya que el proyecto está alineado con los objetivos de la línea de subvenciones abiertas para el sector cultural. “Este plan ayuda a la cohesión territorial, que llegue la cultura a todas las partes del país; a la transición ecológica con la concienciación de recuperar espacios abandonados de bajo consumo energético; etc.”, comenta Beatriz Caraballo, presidenta de la Asociación Cultural. Esta entidad también ha contado con la colaboración en la redacción del proyecto de El Valle Digital, un proyecto que ayuda a que proyectos de la comarca de la Sierra de la Demanda se hagan una realidad.

“Creemos que sería ideal transformar este espacio abandonado en el casco urbano de nuestro municipio en un nuevo espacio cultural multifuncional, convirtiéndolo así en un punto de encuentro al aire libre donde podamos llevar a cabo actividades culturales y lúdicas en estos tiempos de pandemia”, agrega.

En su interior se organizarán exposiciones sobre la labranza, sobre las tradiciones locales, sobre el arte local y mucho más. “Queremos que sea un espacio interior y exterior innovador en el que organizar conferencias, presentaciones culturales, proyecciones, pequeños conciertos, obras de teatro, entre otras actividades”, expone Caraballo.

“Además, este proyecto tiene un especial componente sentimental. Ya es hora de que esas generaciones de nuestros abuelos que han trabajado y mucho las tierras castellanas para conseguir alimento disfruten ahora de esos mismos terrenos a través de la cultura. Ha llegado el momento de hacerles este particular homenaje a esas generaciones incansables. Se lo han ganado con creces”, apostilla.

A partir de ahora, solo queda esperar un máximo de seis meses para la resolución de la convocatoria. No obstante, si el proyecto no resulta elegido por el departamento del ministro Miquel Iceta, Beatriz Caraballo avisa: “No nos daremos por vencidos, conseguiremos sacar adelante esta idea con otras aportaciones públicas y privadas”.

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