Denunciado un "buscatesoros" en las proximidades de Burgos

Un hombre fue interceptado y denunciado en el Alfoz cuando se ausentaba del lugar en su vehículo; portaba herramientas y diversos objetos metálicos de gran valor histórico.

La Guardia Civil sorprende a un hombre Burgos por su supuesta vinculación con actividades relacionadas con el expolio de objetos históricos; se ha instruido diligencias y levantado un acta denuncia. Ya son tres los ‘piteros’ detectados en lo que va de año.

En la franja perimetral de la capital, otra patrulla del SEPRONA identificaba y denunciaba a un varón de 59 años de edad, por infracción a la Ley 12/2002 de Patrimonio Cultural de Castilla y León, por el uso de un detector de metales sin autorización y apoderarse de objetos históricos de notable antigüedad, que el caso de ser considerada como infracción grave, podría conllevar una sanción de hasta 150.000 euros.

En respuesta a la llamada telefónica de un particular que informaba de la presencia de una persona que, en unos terrenos abiertos del Alfoz de Burgos próximos a la capital, se encontraba utilizando un detector de metales, los agentes se desplazaban al paraje para verificar los hechos e interceptar, ya en un camino, al vehículo del sospechoso que se ausentaba del lugar.

Un reconocimiento visual a su interior permitió localizar un detector de metales y una piqueta, y también una bolsa que, una vez examinado su contenido, contenía varias monedas, botones, clavos y piezas metálicas todas ellas no contemporáneas y con restos de tierra; su apariencia hacía entrever que no eran el resultado de un hallazgo casual o encontradas en superficie, sino que habían sido extraídas deliberadamente del interior del subsuelo.

Tanto el detector de metales como la herramienta han sido intervenidas y los objetos recuperados incautados, para su posterior estudio y valoración.

Autorización obligatoria, parar prospección y comunicar hallazgos

El identificado carecía de las autorizaciones necesarias para realizar prospecciones arqueológicas, y tampoco habían parado la búsqueda para comunicar inmediatamente el primer hallazgo a la Administración afectada, obteniéndose de esta forma varias extracciones.

Este tipo de acciones, independientemente de que el lugar se encuentre catalogado o no, llevadas a cabo ilícitamente pueden provocar la pérdida irreparable de parte de la información contenida en la secuencia estratigráfica del lugar, además de alterar los contextos; la sustracción de los vestigios arqueológicos, sin una metodología adecuada, imposibilita cualquier acción que pueda reparar o restaurar el daño causado.

Para realizar actividades arqueológicas y el empleo en ella de aparatos detectores de metales, es imprescindible autorización previa y expresa de la Consejería competente en materia de cultura, por lo que antes de utilizarlo debe de informarse de si el paraje es una zona arqueológica, yacimiento u otro lugar catalogado o se encuentra próximo a ellos. Ante un hallazgo casual de un bien arqueológico se está obligado a paralizar su actuación y comunicarlo inmediatamente a la Dirección General competente en materia de Patrimonio y Bienes Culturales.

publi BAD.png