El fracking tampoco triunfa en "el Burgos mexicano"

En los estados mexicanos que comprenden la Cuenca de Burgos, se han paralizado muchos de los pozos de fracking por la falta de inversiones.

Al igual que ocurre en la provincia de Burgos (España), en el estado mexicano de Tamaulipas y Nuevo León, cuentan con recursos de hidrocarburos en el subsuelo. Aunque en este caso no hablamos de una pequeña comarca como la Lora, la llamada Cuenca de Burgos se extiende por los estados de Nuevo León y Tamaulipas y se adentra en el Golfo de México.



En el caso mexicano hablamos de unos recursos de gas y petróleo de mayor calidad y cantidad.

En la Cuenca de Burgos, ya hay 3.500 pozos activos de gas convencional y muy poca actividad de fracking, hoy en día debe de haber entre 2 a 4 operaciones de fractura hidráulica por mes. Durante años (2000 a 2014) esta técnica fue muy usada, se hacían hasta 5 o 6 operaciones por día.

La empresa encargada de esta explotación es la gigantesca Pemex que al parecer para continuar con la actividad requiere de inversiones de más de 20 millones de euros.

La Cuenca de Burgos había sido clasificada por la compañía mexicana como uno de los 38 proyectos prioritarios, sin embargo, con los actuales precios del gas y petróleo habrían obligado a la compañía a paralizar las perforaciones con fracking.

Este parón más que definitivo podría ser temporal por el precio de estos combustibles en el mercado, pero si se dan las condiciones más ventajosas y un alza de precios, muy probablemente se retome esta actividad.

Otro factor a tener en cuenta es el proceder de Andrés Manuel López Obrador.

Después de ganar la carrera presidencial de 2018, AMLO anunció que prohibiría el fracking. Más de dos años después todavía no hay ninguna ley al respecto. Los inversionistas del sector petróleo y gas mexicano han presionado para que no se produzca esta prohibición. A la espera de la decisión de AMLO, la recesión económica, ligada a la caída de los precios del petróleo y a la pandemia de covid-19, ha desalentado aún más las inversiones en el fracking.