El Mirandés pasa de ronda al superar con facilidad al San Roque de Lepe

Los rojillos protagonizaron un partido serio, dominador y efectivo en ambas áreas para reforzar las buenas sensaciones.

Buen arranque del Mirandés en el Ciudad de Lepe. Y es que trece minutos fueron suficientes para que Olguín, tras un cañonazo de Marqués, hiciera el primero para los rojillos al colar por encima del portero el rechace. 0-1.

Era la carta de presentación de un equipo visitante que no salió a especular, sino más bien todo lo contrario. Hassan, por banda derecha, hacía de las suyas y servía en bandeja un pase de la muerte tras ganar -en su habitual jugada individual- la línea de fondo. Marqués, en boca de gol, no conseguía dirigir el balón entre los tres palos y el 0-2 se esfumaba. Por el momento.

En la puerta del hoy capitán y debutante Ramón Juan, apenas ocasiones claras y los tímidos disparos siempre repelidos por un portero seguro y valiente. Eso sí, Sanchís se vistió de guardameta para ayudar a su compañero al filo del descanso sacando en línea de gol y de cabeza un balón que se colaba.

Segunda parte de menor ritmo. Al menos de inicio. Eso sí, con la posesión y el dominio siempre del bando visitante. Que lo volvía a hacer efectivo pronto. Ahora sí, el mismo protagonista secundario del primer tanto. Secundario porque no logró el gol con ese trallazo, pero ahora sí acertaba. Robaba en última línea en la circulación de balón entre centrales y de vaselina, sublime, hacía el segundo. Tierra de por medio.

El San Roque hizo un amago de igualar posturas, incluso Nané la estrelló contra el palo por la parte exterior de la cepa, pero fue eso, solo un tímido intento. Y es que el C.D. Mirandés terminó por sentenciar -si no lo estaba ya- el encuentro en una nueva jugada por banda derecha de Hassan. La enésima. De nuevo gana línea de fondo y ahora sí empuja Marqués a la red. Tercero. Pudo haber cuarto, en el mano a mano de nuevo de Marqués con Salvi que esta vez paró con el brazo derecho. Pudo haber cuarto, otro, en una vaselina de magia de Íñigo Vicente recién ingresado al terreno de juego.

Al final el marcador no se movió más. Debutaron los dos jóvenes canteranos que quedaban por hacerlo: Durán y Erik. Otra nota positiva más e un encuentro que da moral y confianza a un Mirandés que ya piensa en Ponferrada.

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