El UBU San Pablo cierra la pretemporada con victoria 33-29

Los burgaleses completaron un gran partido ante Guadalajara en un choque en el que llegaron a contar con una ventaja de nueve tantos y en el que destacó la portería cidiana y Gallardo, con 7 goles.

El UBU San Pablo Burgos cerró la pretemporada con una solvente victoria por 33-29 ante el Balonmano Guadalajara en un partido casi perfecto de los cidianos, en el que solo una desconexión en el tramo final deslució una actuación soberbia de todo el equipo. La ausencia de Dalmau Huix, lesionado, y de Alberto González Pinillos, con una contusión en la mano, no impidió ver a un conjunto en estado óptimo de preparación para iniciar la competición oficial.

El cuadro cidiano saltó intenso a la cancha arropado por el calor de la afición que, aunque en pequeño número, se hizo notar en el regreso de los suyos a El Plantío. El ritmo alocado de los primeros instantes motivó excesivos fallos por precipitación en ambas escuadras, a las que se le notaba el ansia de completar un buen partido que les permitiera llegar con la motivación al 100% al comienzo de la liga.

Los primeros parciales marcaban igualdad, con una cierta ventaja para los locales, que encontraban su mejor baza ofensiva en la conexión con el pivote mientras que en la retaguardia se alzaba Ibrahim como un muro impenetrable. Poco a poco, los cidianos fueron entrando en una dinámica favorable para sus intereses, que les llevó a un 8-5 en el minuto 15, lo que obligó a Juan Carlos Requena a solicitar un tiempo muerto. El receso, lejos de ayudar a los alcarreños, propició un aumento de revoluciones en los burgaleses que llevaron su ventaja a un 10-5. En ese momento, además, las sensaciones en las filas rojinegras eran las que ofrece un equipo sólido y ya consolidado. El duro trabajo de pretemporada era palpable en el parquet de El Plantío.

La buena defensa burgalesa dejó seco al bloque foráneo durante casi 10 minutos. Las intervenciones del meta local llegaron a desesperar a los lanzadores de Guadalajara y el choque parecía plácido para los de casa, que iban de menos a más en el partido. Con un 16-11 se llegó al descanso.

El cuadro cidiano regresó a la cancha con el mismo ímpetu con el que se fue a los vestuarios. El

pivote seguía siendo la posición estratégica en ataque y, en portería, Mile tomaba el relevo de Ibra con idénticas prestaciones.

Los burgaleses controlaban el partido y las exclusiones de Ruslan en el 33 y Espinosa en el 38 no mermaron la tendencia alcista de los locales que, por fin, hilvanaban el juego que les gusta.

Guadalajara trataba de ralentizar el juego local, colocando un 5:1 en defensa, pero los rojinegros estaban embalados y eran capaces de percutir desde todas las posiciones, lo que les convertía en un bloque difícil de defender.

Las distancias se abrían hasta los nueve tantos favorables al equipo burgalés (28-19) y la brecha parecía ya insalvable. Pero el conjunto castellanomanchego mostró su tesón para acercar posiciones y en 51, con un 28-22, Nacho González pidió un tiempo muerto estratégico, con afán de evitar sustos innecesarios. Cuando más se le complicaba la situación al conjunto cidiano se producía una doble exclusión en las filas visitantes (min. 52), que daba un punto extra de pundonor a los alcarreños, que, además, aprovecharon la desconexión que sufrieron los jugadores cidianos en los últimos instantes para recortar distancias. No obstante, la brega morada no fue suficiente para romper los esquemas de un UBU San Pablo Burgos que se muestra, a todas luces listo, para la hora de la verdad.