El UBU San Pablo se queda a un gol de la gloria

El equipo burgalés completa un encuentro redondo ante el Ángel Ximénez de Puente Genil al que vence por 7 goles en un choque dominado por los cidianos de principio a fin.

El UBU San Pablo Burgos rozó la gesta, se soñaba, pero nadie parecía creer que podía llegar a estar tan cerca. Nadie salvo los hombres que componen el equipo burgalés que dominaron casi íntegramente el duelo y apretaron en los últimos cinco minutos para hacer temblar a un Ángel Ximénez que parecía tenerlo todo controlado a pesar de ir abajo en el marcador. Con un 38-31, el bloque cidiano no logró el pase a la fase final de Antequera, pero dio un espectáculo digno de un grande de Asobal y recobró la confianza que necesita para lo que queda de liga.

El choque comenzó con un UBU San Pablo en tromba. Un parcial de 3-0, con dos paradas incluidas de Mile Mijuskovic, animaron a los rojinegros a tratar de buscar goles rápidos para aumentar la renta lo máximo posible, Solo la precipitación impidió una brecha mayor en el arranque del encuentro.

Cuando las aguas se calmaron, Burgos alineó un 5:1 con Ernesto en el avanzado para tratar de alejar el peligro, si bien Puente Genil compensó el efecto sorpresa inicial de los burgaleses, con pausa y superioridad técnica para empatar la contienda en el 10 (6-6). El duelo se igualó en fuerzas. El cuadro local no tenía nada que perder y buscaba dar espectáculo a su afición, como se demostró en un ‘fly’ de Pinillos a Dalmau que levantó a la grada.

En el 18, un tanto de Javier García ponía por primera vez a los cordobeses por encima en el marcador (9-10). Solo dos minutos después, con el 10-12, Nacho González paraba el juego para tratar de reconducir el bloqueo que sufrían los suyos en ese tramo. El conjunto rojinegro reaccionaba, con una mejor defensa y un Mile que volvía a aparecer, incluso para detener un penalti, y recuperaba la ventaja con un 14-13 en el 25. Una contra, finalizada por Ernesto López, situaba el 15-13 en el 27, que obligaba a Paco Bustos a detener el partido. Dos robos de balón seguidos aumentaban la diferencia hasta un prometedor 17-13, que se deshacía rápidamente para dejar el tanteo al descanso en un 17-16.

El cuadro castellano regresó a la pista muy centrado en defensa, lo que le permitió robar balones para hacer goles en primer y segunda oleada y reabrir una pequeña brecha de tres tantos. Dalmau y Ernesto se mostraban especialmente activos en ese tramo, transformando todo lo que llegaba a sus manos. La exclusión de Espinosa en el 35 puso freno al ritmo impuesto por los cidianos y apretó ligeramente el marcador.

El duelo se convirtió en un intercambio de goles, en cada bando con una mecánica distinta: en el lado local con velocidad y en el visitante con pausa y llegando al borde del pasivo. Michal Martin veía dos minutos por arrollar a Ernesto en un contraataque en el 43 y Burgos aprovechaba para irse de cuatro en el marcador (31-27), lo que obligaba a Paco Bustos a volver a pedir de nuevo tiempo muerto.

El UBU San Pablo seguía tirando de coraje, aunque no siempre le acompañaba el acierto. Los cidianos dispusieron de cuatro ataques consecutivos para aumentar la distancia en 5 tantos, pero estos no llegaron a cristalizar y Ángel Ximénez volvió a demostrar su superioridad para recortar distancias (min. 50. 31-29). El tramo final llegaba con un tanteo que parecía evidenciar la clasificación matemática del equipo andaluz y Nacho González detenía el juego para tratar de poner en práctica cuestiones técnicas aprovechables en la liga. Contra todo pronóstico, Burgos sacaba petróleo de la relajación del rival en los últimos instantes para situar un 36-30 a falta de un minuto y medio, con Puente Genil, además, con un jugador menos. La presión a todo campo de los burgaleses colocó en el luminoso un 37-30 que encendía las alarmas en las filas pontanesas, pero un último gol de Estepa aseguraba el pase a la fase final de Antequera y Gallardo solo pudo cerrar el encuentro con un 38-31 que dejaba un gran sabor de boca a los cidianos.

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