Identificado el conductor que volcó en Medina

El vehículo infractor giró a otra calle, chocó contra un turismo estacionado y a continuación volcó sobre la calzada.

La Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Burgos ha investigado en Las Merindades a un conductor, como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria.

Los hechos ocurrieron a las 23:00 horas del pasado 1 de enero, en una intersección en el casco urbano de Medina de Pomar. El conductor de un vehículo que pretendía girar para incorporarse a otra calle perdía el control del mismo y chocaba contra un vehículo que se encontraba estacionado, para a continuación volcar e impactar contra un segundo turismo que también permanecía correctamente aparcado.

A consecuencia de la primera colisión el vehículo infractor volcó sobre la calzada y quedó en posición invertida; sufrió daños de consideración que afectaron a la estructura mientras que el resto de vehículos también resultó con desperfectos. El conductor y único ocupante se ausentó del lugar sin identificarse, no se responsabilizó del siniestro y tampoco lo comunicó.

Un Equipo de Atestados de la Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Burgos se personaba en el punto señalado y abría entonces una investigación para aclarar las circunstancias del suceso.

Para ello inspeccionaron el área del accidente, instruyeron diligencias y mantuvieron entrevistas con vecinos. Además recogieron indicios y vestigios que evidenciaban que el vehículo que ocasionó el accidente circulaba en ese momento a una velocidad que superaba los límites establecidos para el lugar y tipo de vía.

Las pesquisas llevadas a cabo han permitido la identificación y localización del conductor, por lo que en dependencias policiales de Medina de Pomar ha sido investigado como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria.

Las diligencias instruidas han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Villarcayo.

Estas acciones antirreglamentarias e irresponsables al volante no sólo ponen en peligro la seguridad vial, sino la propia integridad física de quien lo lleva a cabo y la del resto de usuarios de la vía.

Para este tipo de conductas constitutivas de delito, nuestro Código Penal contempla penas que, aplicadas en su grado máximo, pueden conllevar prisión de 2 años y privación de la Autorización para conducir de 6 años.

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