La ermita de Valpeñoso acoge el diálogo entre dos generaciones de poetas locales

La poesía como punto de encuentro de dos generaciones. La campa de la ermita de Valpeñoso entre Villaespasa y Jaramillo Quemado ha sido testigo este sábado de un sugerente diálogo entre dos autoras burgalesas amantes del verso. Bajo el paraguas del Silvestris Festival y con Celia Vidaurre Heras como moderadora, Elena Martínez Orcajo y Elena Larra de la Torre han conversado sobre qué significa este género literario.

Bajo la atenta mirada de un público entregado, las dos poetas han reflexionado sobre que escribir poesía es algo que nace de lo más profundo de uno mismo. “La poesía es algo que todos llevamos dentro, es una forma de expresarse que algunos en un momento de nuestra vida sentimos la necesidad de desarrollar”, ha comentado Elena Martínez, joven autora de 27 años que acaba de publicar el libro de poemas Libre Soy (Editorial Círculo Rojo).

Por su parte, Elena Larra, también poetisa y que ejerce de maestra de pequeños literatos en un instituto de Burgos, ha reconocido que “la poesía es un género que no es nada cómodo”. “Para escribir poesía hay que desnudarse y eso no es fácil”, ha expuesto. “Nos dicen que la poesía no es comercial pero quienes somos intensos no podemos frenar esta forma de creación”, ha replicado su compañera de escenario.

Durante una hora ambas escritoras procedentes de Villaespasa, un municipio de 22 habitantes, han intercambiado ideas sobre la inspiración para escribir, la necesidad de seguir unas normas o apostar por el verso libre, o la influencia para llegar a este mundo de los poemas. Elena Martínez ha comentado que ya sus padres a través de la célebre Gloria Fuertes le introdujeron en este género. “Siempre he tenido la casa llena de libros”, ha agregado. Por su parte, Elena Larra ha recordado como ya de niña tenía la costumbre de “escribir por escribir en papeles en todas partes”.

A lo largo de la animada charla ambas han salpicado el coloquio con poesías que han hecho las delicias de los presentes que múltiples veces han estallado en aplausos al escuchar como las dos Elenas recitaban con el sentimiento a flor de piel. El amor, la inquietud cultural o el mundo rural han sido alguno de los temas tratados.

Precisamente, la España vaciada y la infancia han sido dos asuntos que han marcado el final de la tertulia. “Un niño que de pequeño no se ha subido a un árbol será un adulto incompleto”, ha afirmado Celia Vidaurre. En el mismo sentido, Elena Martínez ha coincidido en que la libertad de los pequeños en el medio rural es inigualable. “Esos niños que hoy son adultos tienen que aprovechar las oportunidades que da esta tierra para poner en marcha proyectos”, ha apostillado. Por su parte, Elena Larra ha rememorado como, por el contrario, a ella no le gustaba el pueblo de adolescente pero al ser madre regresó y cerró el círculo que en un momento se había roto. “Yo era el eslabón perdido”, ha bromeado.

Este encuentro poético se ha enmarcado en un festival único en España que durante tres días ha dado cita a decenas de amantes de la “poesía silvestre”, según destaca la organización. Este evento ha contado con la colaboración esencial de la asociación Tierra de Lara y el apoyo de AGALSA, Diputación de Burgos, Sodebur, Caja Círculo Fundación, Fundación Oxígeno, Universidad de Burgos y Sportia Gimnasios.

Recitales, conferencias, talleres, conciertos y mucho más durante este fin de semana en Valpeñoso. Tanto para los más avezados en el universo de la rima como para los más pequeños de la comarca y para los más veteranos de la zona que aunque han llegado con reservas han disfrutado mucho de las actividades. En definitiva, tres días de pasión por las letras en la Tierra de Lara.