Las antigüedades toman Covarrubias

Anticuarios de toda España ocuparán la plaza de Doña Sancha el sábado y domingo en un mercadillo que celebra su tercera edición en la villa rachela.

Covarrubias acogerá durante el fin de semana del 31 de julio y el 1 de agosto la tercera edición del Mercadillo de Antigüedades. Esta edición contará con un total de 17 expositores llegados desde diferentes lugares de toda España.

En jornada ininterrumpida, desde las 10:30h hasta las 21:00h, los expositores expondrán y pondrán a la venta piezas de colección al alcance de todos los bolsillos. “Desde un euro hasta 6000, hay piezas para todos los bolsillos y para todos los gustos”, tal y como recuerda José Ramón Hernández, responsable de la empresa Antiquo Neton, organizadora junto al Consistorio del evento.

Este año serán 17 los expositores, que llegados desde Galicia, Castellón, País Vasco, La Rioja o Castilla y León acercarán el universo de los anticuarios al mundo rural burgalés. Cinco expositores más que en la edición del pasado año en un espacio más amplio que asegura la toma de medidas para evitar contagios de COVID-19 indeseados. La numismática, la cerámica, los objetos religiosos, los muebles, la publicidad de otras épocas, la militaria y la artesanía en cuero ocuparán un espacio en el que fueron habituales en tiempos pasados.

Tal y cómo expresa Miguel Ortiz, edil de turismo, “ésta es la excusa perfecta para recuperar parte de la vida que habitualmente acogen en verano las calles de nuestra localidad, al tiempo que vamos recuperando poco a poco la normalidad”.

El edil de turismo anima a los visitantes a acercarse a la villa rachela, un espacio que califica de “único” y que ve “potenciada su belleza a través de las piezas que serán expuestas y vendidas durante todo el fin de semana”.

“Este mercado es un reclamo para coleccionistas, tanto de bajo como de alto perfil, pero también para curiosos o para personas que desean tener un detalle especial con un ser querido”, expresa José Ramón Hernández. “El abanico de posibilidades es muy amplio, desde objetos para coleccionistas a un montón de piezas de orfebrería, farmacia, publicidad, arte... Los 17 expositores cuentan con lo más representativo de las antigüedades y del coleccionismo”, exterioriza Hernández que ve en este tipo de mercados una posibilidad de acercar la cultura al mundo rural y de atraer visitantes a las zonas más despobladas de nuestro país, demostrando así a los habitantes de las zonas urbanas las bondades y atractivos con que cuentan las pequeñas localidades castellanas.