Lío en la UBU por acusaciones de plagio

CAUBU Critica que la UBU realice generalizaciones sobre situaciones de plagio escasas y sin demostrar. Reprochan el daño que la dirección realiza a su propia imagen y piden acciones a la universidad que no perjudiquen a la mayoría de estudiantes honrados.

El Consejo de Alumnos de la Universidad de Burgos muestra su descontento con la sombra de sospecha sembrada contra los estudiantes por parte del decano de la Facultad de Humanidades, Ignacio Fernández de Mata, y del Secretario General de la institución académica. Consideran los estudiantes que acusaciones de plagio general y de compra de trabajos sin «ninguna prueba» no tienen cabida y ponen el foco de sospecha en la «inmensa mayoría» de estudiantes que son honestos. Manifiestan que la propia Universidad de Burgos debiera reevaluar la utilización que realiza de las herramientas anti-plagio ya que se utilizan de forma arbitraria y subjetiva sin garantías ni controles al no existir normativa sobre su utilización lo que perjudica a los estudiantes honrados.

Los estudiantes universitarios comparten la preocupación sobre compra de trabajos o plagio porque son los primeros afectados y recalcan que de existir son casos «muy puntuales» y que pueden ocurrir en cualquier ámbito de la vida. «Tal y como demuestra la condena de los tribunales de justicia por plagio a un profesor titular de la UBU que copió el trabajo de un alumno y no por ello los estudiantes generalizamos afirmando que los profesores de la UBU cometen plagio»; afirma Gemma Moradillo.

La presidenta del Consejo de Alumnos Gemma Moradillo reprocha especialmente al decano de Humanidades y al secretario general de la UBU el daño de estas afirmaciones «difícilmente demostrables y tan graves». Explican los estudiantes, que como el propio decano expone, no existen actualmente sistemas de detección. Asimismo, manifiestan los universitarios que son los primeros que defienden que se establezcan medidas contra estas prácticas defraudatorias, pero que «no pueden permitir que se criminalice a los estudiantes ni que estos ataques sirvan para imponer medidas de control que dificulten aún más la posibilidad de trabajar para lograr el éxito académico», manifiesta la presidenta del CAUBU.

Por otra parte, exponen que se han vertido manifestaciones que pueden provocar un grave daño sobre la imagen de la propia Universidad de Burgos. Manifiesta la presidenta del CAUBU que es «indefendible» por parte del Rector Manuel Pérez Mateos que, en pleno periodo de decisión de los estudiantes de bachillerato de su futura universidad, sus subordinados realicen estas generalizaciones. «Los trapos sucios se lavan en casa y, si de verdad piensan que el nivel de los estudiantes actuales es menor, lo primero que deben hacer es analizar todos los factores que intervienen y no limitarse a verter un discurso sesgado y simplista que no refleja la realidad»; sentencia Gemma Moradillo.

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