Mucho Pucela para el Mirandés

El Mirandés no logró sobreponerse a los dos mazazos de un Real Valladolid C.F. enrabietado que abrió distancias pronto.

No comenzaron bien las cosas para el conjunto rojillo en el José Zorrilla ante un Real Valladolid, eso sí, enrabietado. Y lo demostró al poco de arrancar. Raúl Lizoain atento como siempre para sacarla.

Efectivamente, le costó entrar al conjunto de Miranda de Ebro, pero pudo meterse más que de lleno en el partido sin haber pisado el área. Y es que el más listo de la clase, Sergio Camello, robó una circulación entre centrales en el medio campo y desde ahí a punto estuvo de sorprender a Roberto. ¡Se marchó alta por muy poco!

La réplica, al instante, al palo el Real Valladolid. Avisaba antes del primer golpe. Minuto 28, cabezazo de Weissman a la red que aprovechaba un malentendido entre Carreira y Lizoain para meter la testa. Pero el mazazo fue peor. Fue doble. Cuatro minutos después, Plata desde lejísimos colaba un golazo prácticamente imposible de detener.

Pareció necesitar los tantos en contra el equipo rojillo para reaccionar. Tras el 2-0, fueron los mejores minutos de los visitantes. Con balón. Defensa más adelantada y a apretar arriba. La tuvo Simón Moreno en el 43 tras un jugadón entre Álex López y Carreira, pero no consiguió empalar entre los tres palos. Y en ese mismo arreón antes del descanso pudo acortar distancias Oriol Rey. Sin suerte.

La reanudación fue otra cosa. El Mirandés era ya otro y llevaba la voz cantante. Los rojillos tenían el balón y empezaban a insistir con más frecuencia sobre la portería de Roberto.

Brugué en hasta dos acciones tuvo la posibilidad de recortar distancias. Primero con una buena acción individual que finalizaba con disparo cercano al poste; y después en un envío desde la banda que el delantero, con todo a favor, no lograba impactar con la testa.

El gol parecía llamar a la puerta de los rojillos, que en otra buena acción de Camello se encontraban nuevamente con la respuesta del portero pucelano. Y la répicla se sucedió después en un remate al travesaño y una acción después, en contraataque, con el tercer gol del Real Valladolid, el segundo en la cuenta particular de Weissman. Punto y final.

En realidad no sería definitivo porque minutos después Marqués aprovechaba un buen envío de Hassan, tras gran acción individual, para remachar a la red en su primer balón. 3 a 1 y nada más que añadir. Final.

El Mirandés no logró sumar en Pucela y ahora toca preparar una nueva cita en casa ante la Huesca.