Podemos recuerda que las privatizaciones merman la calidad de los servicios

Ignacio Palma, consejero vecino en el Servicio Municipalizado de Deportes, señala que la empresa “está incumpliendo el contrato” al dejar a miles de socios sin un servicio comprometido.

Podemos apunta al cierre de la piscina y spa del Centro Deportivo José Luis Talamillo como ejemplo de que los servicios públicos “son más eficaces” que los privados, puesto que “sí están orientados a ofrecer un servicio de calidad y no buscar beneficios”, “una lección que se debería tomar en cuenta” en el futuro, al tiempo que ha solicitado al bipartito que haga “todo lo que está en su mano” para que la empresa concesionaria de la instalación reabra y ofrezca a sus socios “el servicio comprometido”.

La clausura la pasada semana de la piscina y la zona de spa del Talamillo amparándose en el alza de los costes energéticos sorprendió a los usuarios al producirse de un día para otro y sin avisos previos. Y pone de manifiesto “los riesgos que conllevan este tipo de actuaciones. Una empresa puede, de improviso, incumplir con sus obligaciones y dejar tiradas a miles de personas, algo que no se produciría si la gestión del centro fuera pública”, explica la portavoz de En Burgos Podemos en el Ayuntamiento, Marga Arroyo.

Esta situación permite evidenciar que las externalizaciones que el PSOE tuvo sobre la mesa para la gestión de varias instalaciones municipales “hubieran degradado el servicio, hubieran perjudicado a los burgaleses y burgalesas y hubieran dejado las instalaciones municipales a merced de los intereses económicos” de la empresa adjudicataria, señala el consejero vecino de Podemos en el Servicio Municipalizado de Deportes, Ignacio Palma.

“La empresa concesionaria del centro deportivo José Luis Talamillo, Supera, está incurriendo con esta medida en un incumplimiento del contrato al saltarse las clausulas 1, 5 y 27 del mismo”, relata el propio Palma, por lo que el Ayuntamiento podría rescindir el mismo.

Recuerda el consejero de Podemos que, pese a tratarse de una empresa privada, el centro deportivo se encuentra en suelo público y se edifica a través de una concesión por 35 años. “En 2006 se iniciaron los trámites para la construcción del centro deportivo, eligiéndose por su coste económico la gestión a través de una empresa reguladora del contrato de concesión de obra pública (reglado por la Ley 13/2003, de 23 de mayo). El proyecto elegido para la construcción, explotación y mantenimiento fue el de Sidecu S.L. (donde se integra Supera) por un importe total de 10.559.940 euros al considerarse el mismo la oferta más ventajosa”. Entre las contraprestaciones del contrato se encontraba la cesión del mismo durante 35 años con un canon anual para el Ayuntamiento de Burgos de 36.000 euros, y el centro es independiente de otras instalaciones deportivas anexas, con puerta y accesos propios.

Así, la empresa está, insiste Palma, incumpliendo en este momento el contrato y dejando “a los usuarios sin un servicio por el que han pagado. Por mucho que se les devuelva parte del abono, esos usuarios eligieron la opción del Talamillo atendiendo a una oferta que ahora se ha modificado y, además, se ha hecho de un día para otro”, comenta.

Desde el Ayuntamiento se reaccionó el viernes con sorpresa e iniciando un expediente sancionador contra la empresa, que por otro lado ha cerrado de la misma forma una veintena de espacios acuáticos en diez de los 33 centros deportivos que gestiona por todo el país. Pero la medida tomada por la misma pone en evidencia “que cuando se privatiza un servicio, los ciudadanos pasan a un segundo plano”, ha reafirmado Ignacio Palma. “En una instalación municipal el Ayuntamiento estaría obligado a garantizar el servicio a los usuarios, pero en este caso, y pese a que el centro se levanta en suelo público, los beneficios prevalecen sobre el servicio de calidad”, lamenta Palma.

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