Victoria de tesón del UBU San Pablo en Alcobendas

El cuadro cidiano logra dos puntos muy importantes en un encuentro que se puso muy en contra, en el que los madrileños llegaron a tener cinco tantos de ventaja.

El UBU San Pablo Burgos cierra el año con una victoria lograda a base de trabajo y confianza en la cancha de un rival directo, el Balonmano Alcobendas, quien vio como los cidianos le remontaban una renta de cinco goles para acabar con un 30-34. La buena segunda parte en defensa de los burgaleses y la aportación ofensiva de Ignacio y Ruslan permitió al conjunto burgalés sumar la tercera victoria consecutiva en ocho días.

El encuentro comenzó con dos equipos que se respetaban y, en ese respeto, ninguno quería sortear balones ni regalar nada al rival. El cuadro local tiraba de veteranía para imponer su criterio en los primeros minutos y lograr abrir la primera brecha de dos goles. Los cidianos tenían que duplicar fuerzas para frenar a los madrileños y eso les costó sumar dos exclusiones en los primeros 10 minutos.

Mientras, los de casa adelantaban la defensa para cortocircuitar el ataque burgalés que no conseguía lanzamientos cómodos y, cuando los lograba, se topaba a menudo con el portero. No fue hasta el minuto 13 cuando Burgos logró igualar el marcador (7-7) gracias a un gol de Karlov, aunque duró poco la alegría en las filas cidianas, ya que Alcobendas recuperó su renta rápidamente (9-7). El técnico del UBU San Pablo veía atascado a su equipo y en el 17 de juego reunía a sus hombres en torno al banquillo para darles instrucciones. Ruslan se animaba a lanzar desde larga distancia, pero aún así, el bloque madrileño aumentaba su distancia a 3 goles, lo que llevaba al equipo rojinegro a cambiar la portería y meter a Ibrahim.

Nada podía frenar el ataque madrileño que lograba lanzar con facilidad en cuanto encontraba unos pocos centímetros de espacio. Así, la brecha se abría hasta los cinco tantos, si bien un arreón cidiano al borde del descanso dejó el tanteo en un 19-6.

El UBU San Pablo saltaba con una marcha más a la cancha y, a pesar de la exclusión de Espinosa en el 32, lograba empatar el encuentro en el 36, aunque no tardó el cuadro local en rehacerse y volver a ponerse por encima gracias a un Mario Nevado imparable. No obstante, el guion del encuentro era distinto en esta segunda mitad. Los cidianos se mostraban mucho más sólidos en defensa y con un punto más de hambre para lograr un parcial de 0-5 que les daba la primera ventaja del partido. Cuando el luminoso mostraba 25-27, Samuel Trives pedía tiempo muerto.

El duelo se convertía en un choque de trenes en el que minimizar las pérdidas y los errores no forzados se convertía en la clave para evitar dar vida al rival. El UBU San Pablo se ponía cuatro goles arriba y Alcobendas volvía a poner vigilancia sobre Ignacio Suárez y Dashko, principales bazas en ataque rojinegras. Burgos entraba en el último parcial con una renta favorable de 3 tantos y administrar esa ventaja se convertía en una tarea de máxima prioridad. A ello contribuyó un Ibrahim que se activaba en el momento clave del partido y evitaba un contraataque local que podría haber complicado las cosas a los de Nacho González a falta de dos minutos. Así, cerrando filas y aguantando el empuje del conjunto alcobendano, el equipo burgalés sentenciaba el partido para irse al parón con dos puntos de oro ante un rival directo.

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