Victoria sin paliativos del UBU San Pablo

Los burgaleses se impusieron en un duelo en el que fueron de menos a más para acabar sellando un triunfo que le da tranquilidad para afrontar el último duelo de la fase.

Amplia victoria del UBU San Pablo ante el Balonmano Zamora Enamora en un duelo en el que los cidianos empezaron a trompicones, pero en el que acabaron imponiendo su ritmo y estilo para cerrar un triunfo que mantiene a los rojinegros en la parte alta justo antes del último duelo en casa del potente Cisne.

El choque comenzó con un Balonmano Zamora volcado al ataque, con un Jortos especialmente dañino en el lateral izquierdo, y con mucha solidez defensiva para llevar al UBU San Pablo al borde del pasivo. El primer parcial de 1-3 fue para los viriatos pero el conjunto local empezó a imprimir velocidad al juego para igualar el partido en el minuto 8 con un gol de penalti transformado por Pinillos.

Sin un juego brillante por parte de ninguno de los contendientes, el encuentro se desenvolvía en el terreno de la igualdad, si bien la veteranía de los zamoranos les permitía aprovechar rechaces en ataque para mantenerse ligeramente por delante en el marcador. Mediada la primera mitad, un arreón de los pistacho abrió un hueco en el tanteo de tres goles (11-14) que obligó a Nacho González a solicitar tiempo muerto.

La charla se saldó con un cambio en portería —Ibrahim por Mile—, otro cambio en el central —con la salida de Pinillos— y un parcial de 3-1 que llevaba al técnico visitante a detener la contienda. No fueron suficientes los consejos de Iván Jaime López ante un UBU San Pablo en escalada que se situaba con dos arriba en el 23 (17-15). El toma y daca seguía con una importante dosis de nervios en ambos bandos. El equipo burgalés se veía con un jugador menos con la exclusión de Ernesto en el 26, pero los cidianos aguantaban el momento crítico para saldar los dos minutos con un 1-0 y terminar el primer tiempo in-crescendo con un 22-17.

El bloque de El Plantío regresó a la cancha de forma arrolladora y en el 36’ de juego, con un 27-20, Zamora solicitó tiempo muerto para tratar de reconducir la situación. Los viriatos reaccionaron a trancas y barrancas para acercar el tanteo a los cinco goles, una renta que Burgos atesoró durante muchos minutos, no sin dificultades, ya que la precipitación provocaba errores no forzados en manos de los rojinegros. En medio de unos instantes de caos apareció de nuevo un Ibrahim que ya había salvado a sus compañeros en varios ataques complicados y las distancias volvieron a acrecentarse (min 53. 33-25). El conjunto burgalés tenía la situación bajo control y no permitió que los nervios de última hora pusieran en peligro una victoria balsámica para los de Nacho González.

publi BAD.png